
Nos sentamos con el equipo de Lola Pérez Studio para descubrir qué hay detrás de sus reportajes de boda. Esto es lo que nos contaron.
Si habéis buscado fotógrafos de bodas en Sevilla, es probable que os hayáis cruzado con el trabajo de Lola Pérez Studio. Un estilo natural, momentos reales, cero posados forzados. Pero, ¿cómo se consigue eso? ¿Qué hace que un equipo de fotografía de bodas funcione de verdad el día más importante de vuestra vida?
Hemos tenido la oportunidad de entrevistarles, y lo que nos han contado dice mucho de por qué tantas parejas confían en ellos.
"Somos narradores de historias, no directores de escena"
Es lo primero que nos dice Lola Pérez cuando le preguntamos qué define a su estudio. Y lo dice con la convicción de quien lleva años defendiendo esa forma de trabajar.
"Nuestro objetivo es contar la historia del gran día tal y como sucede. No interrumpimos, no pedimos que se repita un momento, no montamos escenas. Las mejores fotos de una boda son las que pasan cuando nadie mira a cámara: el abrazo de una madre, la risa nerviosa antes de salir, la mirada entre los novios cuando creen que nadie les ve."
Lola Pérez es fotógrafa referente en fotografía social y moda, formadora en diversas escuelas, y la cabeza visible de un estudio con más de diez años de experiencia en el sector. Pero insiste en que esto no va de una sola persona.

Un equipo compenetrado: la clave que no se ve en las fotos
"Somos un equipo, y eso marca la diferencia", nos explica. "Siempre acudimos a las bodas en grupos de dos fotógrafos. Nos conocemos, sabemos cómo se mueve el otro, nos anticipamos. Esa compenetración es algo que se trabaja durante años y que los novios notan desde el primer momento, aunque no sepan exactamente por qué todo fluye."
Mientras un fotógrafo acompaña a la novia durante los preparativos, el otro está con el novio. Durante la ceremonia, uno busca la emoción de los protagonistas y el otro captura las reacciones de la familia y los amigos. No se pierden nada porque trabajan como un solo ojo con dos perspectivas.
"No nos pisamos, no nos repetimos. Cada uno sabe cuál es su sitio en cada momento. Y eso se traduce en reportajes donde la historia está completa, con todos sus capítulos."

"Poco invasivos": más que una palabra, una forma de estar
Le preguntamos a Lola qué significa exactamente ser "poco invasivos" en una boda, porque es una palabra que repiten mucho las parejas que han trabajado con ellos.
"Significa que os vais a olvidar de que estamos ahí. Nosotros nos adaptamos a cada pareja, no al revés. Hay novios que son muy expresivos y otros más reservados, bodas grandes y bodas íntimas, ceremonias religiosas y civiles. En todas, nuestra prioridad es la misma: que los novios se sientan cómodos y relajados ante el objetivo."
"No vamos a interrumpir un momento bonito para buscar un ángulo. No vamos a pediros que repitáis un beso. Nos movemos con discreción, leemos el ambiente, y disparamos cuando el momento es real. Eso es lo que hace que luego veáis las fotos y digáis: 'así fue exactamente'."




El respeto como base de todo.
Hay una palabra que aparece varias veces durante la conversación: respeto. Respeto por la pareja, por sus familias, por las tradiciones de cada boda, por los espacios.
"Cada pareja es irrepetible y cada boda tiene su propio ritmo", nos cuenta. "Hay bodas con raíces muy marcadas, con tradiciones familiares, con protocolos concretos. Nosotros no imponemos nada. Nos adaptamos, respetamos los tiempos, y desde ese respeto conseguimos que la gente se abra ante la cámara de forma natural."
"Cuando una pareja siente que la respetas, se relaja. Y cuando se relaja, pasan los momentos bonitos de verdad. Ese es nuestro secreto, si es que hay alguno."
Ayudar a los novios a disfrutar de su día
Otra cosa que nos llamó la atención es cómo entienden su papel más allá de la fotografía.
"Muchas parejas llegan al día de su boda con nervios, con mil cosas en la cabeza. Nosotros intentamos ser un punto de calma. A veces es simplemente decirles que todo va bien, que están guapísimos, que disfruten. Otras veces es resolver algo logístico que se ha cruzado. Llevamos muchas bodas a nuestras espaldas y esa experiencia nos permite ayudar en momentos que no tienen nada que ver con apretar el disparador."
"Al final, si los novios disfrutan, las fotos son mejores. Es así de simple."
Más que fotógrafos de bodas en Sevilla
Aunque el estudio tiene su base en Sevilla y conocen la luz andaluza como nadie, su trabajo no se limita a una ciudad. Han cubierto bodas internacionales, destination weddings, celebraciones en cortijos, palacios, playas y destinos lejanos.
"La luz de Sevilla es especial, eso es innegable. Pero lo que nos llevamos a cualquier lugar es nuestra forma de trabajar: la compenetración del equipo, el respeto, la discreción y las ganas de contar una historia real. Eso funciona igual en un palacio sevillano que en una villa en la Toscana."
Todas las fotografías que ilustran esta entrevista han sido realizadas por bodas.net durante jornadas reales de trabajo del equipo de Lola Pérez Studio.
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